Harriet
Hilliard y Ozzie Nelson
Casados el 8 de octubre de 1935
Las
aventuras de Ozzie Nelson con Harriet Hilliard realmente empezaron en 1932
cuando él asistió a la presentación de la cantante rubia bien formada en el
restaurante Hollywood, después uno de los más populares centros nocturnos en
Maniatan. Él estaba buscando renovar su banda, “Ozzie Nelson y su orquesta”. Y
Harriet, una chica de 22 años, con una belleza fresca parecía justo el boleto
que
buscaba. De
inmediato le sugirió que cantara a dueto hombre-mujer con él.
El hombre de 26 años de la ciudad de Jersey, Nueva Jersey, era de un tipo atractivo, recuerda Harriet. Y la ex estrella de fútbol americano de la Universidad de Rutgers estaba ya haciendo un nombre por sí mismo en el circuito colegial de bandas.
Pero Harriet era una actriz de vodevil de temporada y estaba ganando más dinero de lo que Ozzie podía pagarle. Lo pensó dos veces antes de aceptar su oferta y buscó el consejo de una amiga.
“¿Porqué no lo intentas durante el verano, Harriet? Creo que él llegará lejos y me gustaría ver su vagón anexado a esa estrella”, recuerda Harriet que fue el consejo de su amiga.
Ozzie y Harriet realizaron giras juntos durante los siguientes dos años, pero su romance tomó un largo tiempo en desarrollarse. Al principio ambos se distrajeron con otros admiradores. Sin embargo, gradualmente se dieron cuenta de que tenían una asombrosa cantidad de cosas en común.
Ambos habían
empezado sus carreras a edad temprana, eran trabajadores empeñosos y, a mitad de
la Depresión; tenían probablemente más financieros personales. Harriet estaba
manteniendo a su madre, y Ozzie, mientras asistía simultáneamente a la escuela
de leyes y trabajaba como entrenador de preparatoria, ayudaba a su hermano más
joven a ingresar a la escuela. Ambos también provenían de modestas familias del
negocio del espectáculo.
Antes de que se casaran, los padres de Ozzie hacían un acto de aficionados conocidos como Nelson y Orr. Mientras George Nelson continuaba ganándose la vida como dependiente de banco, alistó a su hijo en medio, el pequeño Ozzie de cinco años, para el acto. En la preparatoria Ozzie había formado su primera banda.
Los padres de Harriet, Roy Hilliard y Hazle McNutt, eran actores de reparto bien conocidos, y Harriet hizo su primera aparición en escena a la edad de seis semanas. A los 15 dejó Des Moines por New York para estudiar ballet y trabajar en un vodevil.
En el verano de 1935, mientras la banda lograba mayor éxito, parecía inevitable que Ozzie le pidiera a Harriet que se casara con él. Las primeras veces ella se negó. No estaba lista, le dijo. Pero no le tomó mucho tiempo cambiar de opinión.
Un día de agosto, mientras conducía de un salón de baile de gala en Henderson, Texas, a una presentación en El Palmar, en los Angeles, ella estaba deseando que él le lanzara la pregunta de nuevo.
Harriet
volteó hacía Ozzie dijo: “No has dicho nada durante los últimos 80
kilómetros. ¿Aún estas aquí?”
“Si”, contestó él. “He estado pensando en nosotros. Creo que tenemos suficiente dinero ahorrado, así que podemos casarnos. ¿Qué crees tú?”
“Suena bien. De hecho pensé que nunca preguntarías”
Ozzie no pudo afrontar la comprar de un anillo de diamante. Pero Harriet recibió una argolla de oro cuando se casaron, el 8 de octubre de 1935, en el departamento de su madre en Hacksensack, New Jersey. Estuvieron rodeados por miembros de la familia y un hálito de reporteros. Por muchos años Ozzie actuó en la radio y en salones de baile, mientras Harriet hacía películas. Pero en su noveno aniversario, la pareja se reunió para un espectáculo de radio llamado “Las aventuras de Ozzie y Harriet con actores representando a sus jóvenes hijos David y Ricky. Después de hacer dos películas juntos, la familia de Nelson entera fue ante las cámaras de televisión para retratarse a sí mismos en la popular serie del mismo nombre de 1952 a 1966. Mientras sus admiradores del programa pueden recordar, muchas fueron las veces en que Harriet le diría gentilmente a Ozzie una línea y luego una pulla, mientras él iba por el cebo: “Caramba Ozzie, pensé que nunca preguntarías”.
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