
Nancy Davis y Ronald Reagan
Casados el 4 de marzo de 1952
“Dios ha de haber pensado mucho en entregarme a ti”, muchas beces dijo Ronald Reagan a Nancy Davis cuando eran novios. Esta era una línea que tomó prestada de su papel como el lanzador de béisbol, Grover Cleveland Alexander, en la película de 1952 El equipo ganador (The winning team). Oír esas palabras 40 años después todavían hacen que los ojos de Nancy se humedezcan. Y cuando se trató de la proposición, dece ella, su romántico pretendiente nunca necesitó las palabras. Ella siempre supo que serían un equipo ganador algún día.
Todo
empezó en Hollywood, durante el otoño de 1949. Nancy, de soltera llamada Anne
Frances Robbins, hija de una actriz de teatro e hijastra de un prominente
neurocirujano de Chicago, era una actiz novata bajo contrato con la Metro –
Goldwyn – Mayer. Ella había estado recibiendo correspondencia proveniente de
organizaciones de izquierda que obviamente estaba destinada a otra Nancy Davis.
Estuvo especialmente preocupada cuando su nombre apareció en una lista de
simpatizantes comunistas en un periódico comercial de Hollywood y acudió a
Mervyn Le Roy, quien estaba dirigiendo una película en la que ella tenía un
pequeño papel.
El se ofreció voluntariamente a investigar, junto con Ronald quien era el presidente del Gremio de Actores de Pantalla. “Yo dije, oh sí, investiga eso por todos los medios”, recuerda Nancy. Lo encontró extremadamente atractivo en pantalla. Divorciado de Jane Wyman por más de un año, el popular protagonista era un muy buen partido.
Ronald informó al director que había cuatro o cinco Nancy Davis trabajando en Hollywood, sólo una de las cuales era actriz. El prometió que si en algún momento ella tenía un problema, el gremio se encararía de eso, en su nombre.
“No pensé que ají debía terminar todo esto” admite Nancy Davis quien estaba francamente interesada en conocer a Ronald. Cuando Mervyn le dijo , “ponte a pensar en ello, pienso que a ustedes dos les gustaría conocerse”, ella estuvo de acuerdo incondicionalmente y Mervyn hizo otra llamada, esta vez sugiriendo una cita a ciegas. Cuando Nancy no supo nada de Ronald después de dos días, ella esperó junto a Mervyn mientras este telefoneaba otra vez. Ronald finalmente le hizo la llamada, pero para protegerse a si mismo de una velada potencialmente desagradable, le pidió que salieran a cenar temprano, diciendo que tenía un llamado al set de filmación antes del amanecer, al día siguiente.
“Yo dije, perfectamente bien porque yo también tengo llamado muy temprano” aunque realmente no lo tenía. Recuerda Nancy.
Su cita a cenar en La Rue, un elegante restaurante francés en el Subset Strip, fue mucho más agradable de que Ronald había esperado. Le preguntó a Nancy si quería ir a ver el show de Sophie Tucker en el Ciro’s.
Ella accedió, pero sólo si iban al primer show – “porque una chica debe tener algo de orgullo” – explica en la actualidad Nancy.
Cuando el show tempranero se convirtió en el espectáculo de más tarde, ambos admitieron que después de todo no tenían ninguna cita por la mañana.
Durante los
siguientes seis meses, se veían regularmente mientras continuaban viendo a otros
hombres y mujeres. Ronald fue lento en comprometerse, habiendo tenido el
antecedente de un matrimonio anterior.
“El era muy asustadizo”, dice Nancy. “Se había quemado una vez y no quería hacerlo de nuevo, y yo por supuesto no quería quemarme tampoco” Pero Nancy sabía perfectamente que “Ronnie” era para ella. “El era distinto a cualquier otro actor que yo hubiera conocido. No se trataba de mi próxima película o de mi última película. El tenía intereses mucho más allá de las películas”.
En su tiempo libre. Ronald iba a montar a su pequeño rancho en el valle de San Fernando, su retiro privado. La primera vez que él invitó a Nancy a ir con él, ella supo que había “logrado un progreso”. Cuando finalmente la invitó a conocer a sus hijos, ella pensó “ Oh, vaya, esto sí que es un paso adelante”. Sin embargo también se daba cuenta que si iba a llegar a aluna parte con él, mejor tendría que luchar contra su temor a los caballos y aceptó dejar que él le diera lecciones de equitación. Para pasar más tiempo con Ronald, Nancy se involucró en el gremio de actores y finalmente fue designada para el Consejo Directivo.
Ya que ninguno disfrutaba particularmente de los centros nocturnos, generalmente cenaban en casa de uno de sus mejores amigos. Ardis y William Holden, o solos en Chasen’s, su escondite favorito, acurrucados en el tercer gabinete a la izquierda del primer salón.
Para la Navidad de 1951, ambos sabían que la relación se había afianzado. Ronald le pidió a Nancy no ir a Chicago a su casa, sino que pasará las fiestas con él y con sus hijos. Se comenzó a hablar de matrimonio, pero – después de un largo período inactico – Ronald había sido llamado para protagonizar tres películas. El equipo ganador, Hong Kong y Ella está abriénopse camino para ir a la Universidad. En febrero de 1952, durante una cena en Chasen’s establecieron la fecha e hicieron planes. Ronald llamó al padrastro de Nancy para pedirle su mano.
En la siguiente reunión del Gremio de Actores del Cine, Ronald escribió una nota para Bill Holden pidiéndole que fuera su padrino. “Ya era hora” respondió Bill.
La
pareja planeó una ceremonia nupcial secreta, por la tarde en la Iglesia Little
Brown del valle de San Fernando, el 4 de marzo de 1952, Nancy visitó un traje
gris con cuello y puños blancos y un pequeño sombrero con velo. El padrino
Holden y Ardis, dama de honor, eran los únicos invitados. Ya que Ronald no podía
comprar dos anillos, ellos escogieron una argolla de boda con un diamante en la
tienda Ruser’s localizada en el Rodeo Drive de Bervely Hills.
Después de la ceremonia, los Reagan fueron a cenar a la casa de los Holden, en el norte de Hollywood, acompañados también por los dos hijos de los Holden. Luego de partir el pastel, los novios partieron para el Hotel Misión Inn de Riverside, al sudeste de los Angeles. Al día siguiente continuaron su viaje hacía Phoenix para estar con los padres de Nancy “creo que probablemente seamos los únicos que pasamos nuestra luna de miel con la familia” dice Nancy.
Poco después, ella pidió quedar liberada de su contrato de siete años en el estudio de cine para pode dedicarse a su esposo y a su familia, que incluía a una hija, Patty, y a un hijo, Ron.