Historias de Amor
Marilyn Monroe y Joe Di Maggio
Casados el 14 de Enero de 1954
El matrimonio de la rubia favorita de Estados Unidos y el Clíper Yankee duró sólo nueve meses. Pero es difícil pensar en Marilyn Monroe sin Joe Di Maggio.
La momentánea
cita a ciegas que los reunió ocurrió en junio de 1954. David March, un amigo y
administrador de negocios, fue acreditado como Cupido. La carrera de Marilyn
estaba creciendo de manera meteórica en la “20th Century Fox”, donde había
negocios de monos – Joe quien era el jugador de beibol más celebrado desde
Babe Ruth, se había retirado un año antes.
Pese a todo su éxito y fama, ambos eran algo tímidos. Ambos tenían una educación limitada y Joe provenía de una familia italiana numerosa y fuertemente unida. Marilyn creció en hogares ajenos y anhelaba la estabilidad de una familia que nunca tuvo.
Pero Joe era directo como una flecha, Marilyn era del tipo de quien fácilmente se reclinaría para complacer a un fotógrafo en busca de pay de queso. Quizá porque había sido famoso la mayor parte de su vida, Joe huía de las cámaras y de los reflectores – pero con Marilytn junto, eso era todo lo que había siempre. Mairlyn no era exactamente la vecina de al lado.
Ambos se sintieron despegados cuando se conocieron. El escamante de Marilyn, Williams Morris, dueño de la agencia de Johnny Hyde había muerto, Joe estaba divorciado de la chica del espectáculo Dorothy Arnold, con quien tenía un hijo.
Durante su cortejo, Jose estaba haciendo comentarios para juegos locales de los Yankees y volaba a Los Angeles para ver a Marilyn cuando su horario se lo permitía. Marilyn por fin había ascendido de las pequeñas e insignificantes partes y estaba apareciendo en una película tras otra, en su camino hacía convertirse en la máxima estrella de la 20th Century Fox.
Pese a los horarios conflictivos hacían esfuerzos para verse, mucho de ello para el deleite del público. Mientras Marilyn estaba en locación en las cataratas, filmando Niágara Jose la visitó. Hubo una jubilosa especulación de que ellos se fugarían. Algunas veces ella se unía a Joe en sus viajes a su tierra natal, San Francisco. En Los Ángeles evitaban los lugres nocturnos de Hollywood, prefiriendo quedarse en casa y hace spaghetti en el departamento de Marilyn en Doheny Drive. A Joe le gustaba pescar y Marilyn lo acompañaba. Se convirtieron en el tipo de quedarse – en casa -, pero incluso en el hogar sus gustos eran muy diferentes. A Joe le gustaba la televisión. Marilyn se educaba en forma autodidacta con libros.
Casi después de dos años de conocerse, la pareja arregló una ceremonia de matrimonio civil secreta en San Francisco, al 1:45 p-m- el 14 de enero de 1954 en las oficinas del juez civil Charles S. Perry. El secreto se difundió: multitudes de formaron afuera del edifcio del gobierno. Marilyn luciendo como anillo de compromiso un diamante solitario de 3 quilates prometió “amar, honrar y alimentar” pero no obedecer a Joe, de 39 años. La novia portó un traje café oscuro con botones altos y cuello de armiño porque a Joe le gustaba verla con ropa conservadora. Firmó el acta de boda como Norma Jean Dougherty – un recuerdo de matrimonio enfermizo de adolescente con Jim Dougherty un obrero de una fabrica de equipo aéreo. Dijo que tenía 25 años, aunque de hecho contaba con 28.
Unos cuantos familiares y amigos de Joe asistieron, aunque nadie fue del lado de Marilyn. Después de la boda. Joe informó a los reporteros congregados en un rincón en espera de la noticia prenupcial. “Lo hemos estado pensando durante un tiempo. Lo decidimos hace dos noches, cuando fuimos a una fiesta de cumpleaños para Don”, refiriéndose a su hermano.
Marilyn afirmó que quería seis hijos. Joe dijo: “Bueno, por lo menos tendremos uno” En retrospectiva, sus diferencias eran claras desde entonces.
Después de la boda, pasaron la noche en un motel de Paso Robles, California, en su camino hacía Palm Springs. Tuvieron otra clase de luna de miel planeada en Japón. La intimidad estuvo fuera. Viajaron con el mentor de Joe, Frank “Izquierdo” O’Doul, quien había entrenado a Joe en las ligas menores, y su novia Jean. Las dos estrellas deportivas estaban allí por negocios de béisbol.
Así, sin
importar a dónde fueran, Marilyn acaparaba la atención. En su conferencia de
prensa en Tokio, un
reportero de Associated Press remarcó “Mientras la señorita
Monroe hablaba con aproximadamente 75 periodistas, Di Maggio estaba casi
inadvertido en un rincón del salón.
El público siguió ávidamente el romance. “El señor y la señora, el joven y la señorita, también siguieron a la pereja como Di Maggio en el montículo solía seguir el vuelo de una bola curva”, escribió un reportero en los Angeles Herald Express. Mientras estaban al otro lado del mar, le solicitaron a Marilyn parar en Corea para visitar a las tropas estadounidenses. No pudo negarse y dejó a Joe con sus amigos en Tokio. Hubo más encabezados sobre Marilyn y más reporteros.
Cuando regresó, dijo excitada a Joe: “Nunca escuchaste tanto alboroto”.
Di Maggio respondió de mal humor: “Por supuesto que sí”
En Octubre, en una conferencia de prensa en su hogar rentado en Bervely Hills, Marilyn anunció que se divorciarían: “Todo se debe a nuestras carreras”, afirmó.
Aún así, después de su divorcio con el escritor y dramaturgo Arthur Millar, Joe y Marilyn establecieron una amistad cercana luego de que Marilyn murió en un evidente suicidio a la edad de 36 años en 1962, Joe lloró en sus servicios funerarios en el cementerio Westwood Village. Envió rosas a su tumba tres veces a la semana durante 20 años.