Apocalypto

Por Luis Zacek Burgos

 

 

Muy Buena en algunos momentos, muy mala en algunos momentos

 

Partiendo del hecho de que ésta no es una clase de historia, ni un documental del History Channel, sino una película, hecha para que la gente se entretenga, comencemos la reseña de la última película del actor ahora convertido en director Mel Gibson...

 

Lo bueno:

 

Los primeros 95 minutos o algo así, hasta la mitad, cuando ocurre un evento natural que no contaré aquí, Apocalypto es una de las mejores películas de 2006. Es un viaje a través de un mundo extraño y desconocido para todos, que culmina con la llegada a la ciudad de las pirámides, escena que constituye uno de los escenarios más impresionantes que se han visto recientemente en el cine (a pesar de ser generados casi totalmente por computadora), la actuación, es algo muy bueno, y es emocionante ver a tantos desconocidos y nativos haciendo su trabajo como los grandes. También hay que destacar el trabajo de vestuario y caracterización de personajes, muy convincente, todo parece tan orgánico, detallado, impresionante, digno de un premio de la Academia.

 

El valor de realizar una película en una lengua muerta, le da puntos al director también; que yo recuerde, la última vez que alguien eso fue el mismo Gibson, en La Pasión de Cristo.

 

Es una película que lleva el sello “Gibson” en todo momento. Esto puede ser bueno o malo; sinceramente es la mejor película que ha dirigido, y sinceramente, nos recuerda mucho a “Braveheart” y “La Pasión de Cristo”. Gibson vive en un mundo en blanco y negro, donde las líneas entre el bien y el mal son tan claras como la noche y el día. Haciendo a un lado las inconsistencias históricas, Gibson presenta una historia simple acerca de un valiente padre de familia que habita en una pequeña aldea, que trata de sobrevivir y salvar a los suyos de un mundo de malvados que buscan acabar con su hogar y sus vidas, obligándolos a hacer sacrificios humanos. Nuestro héroe, por supuesto, es el hombre más apuesto y atlético de la aldea, su esposa la mujer más hermosa y atractiva, y su hijo, el niño más simpático. Inmediatamente, tiene a la audiencia en la bolsa; simple y manipulativo, como en “Braveheart”. Buen trabajo en retratar la personalidad de cada personaje.

 

 

Lo malo:

 

Después de la mitad, la película entra en un modo de “Corre Lola Corre” con esteroides, el cual, aunque interesante, no puede compararse con la primera parte. Y de ahí en adelante, la película se llena de clichés y se torna predecible, y a veces demasiado inverosímil.

 

En general es una película entretenida, que logra su cometido, y aunque no soy fan de La Pasión de Cristo ni de Braveheart, es el mejor trabajo de Gibson como director. Buena para pasar un rato divertido.