Leyendas de hadas
* Portunes *
Si algo no soportan las hadas son
las mentiras. Cada noche, un viejo borracho se divertía inventando historias
sobre hadas, así que las portones, las pequeñas hadas agrícolas decidieron darle
una lección. Lo esperaron en la puerta del bar y cuando salió, silbaron fuerte
llamando a una enorme águila.
El águila se aproximó al hombre, lo cogió con su pico, lo montó en su lomo y ascendió lo más alto que pudo. El hombre cerró los ojos de miedo y cuando los abrió, estaban en la cima de una montaña.

Gritaba desesperado que no le abandonara, pero el águila despareció tras dejarlo allí. De repente, la montaña empezó a abrirse y resbalando, logró agarrarse a una rama que encontró.
Su cuerpo colgaba. Al rato apareció un ganso, que accedió a ayudarle. El hombre se agarró a la pata del ganso y volaron hasta encontrar su casa. Cuando llegó la mujer lo recibió echándole un cubo de agua fría sobre su cara.
-
¿Por qué me tiras
ese cubo de agua, mujer? ¿Así recibes a tu marido?
- ¿y tú crees que estas son horas de llegar?
Y escucho unas risitas de fondo. Se giró y vio unas pequeñas haditas que daban saltos mientas se reían.