Historias de Amor
Joanne Woodward y Paul Newman
Casado el 29 de enero de 1958
Fue
en 1952 y en un caluros día de agosto en New York cuando Joanne Woodward conoció
a Paul Newman en la oficina de su mutuo agente, Maynard Morris. Ella estaba
húmeda y a disgusto por el calor. Él parecía muy fresco y confortable con un
saco de algodón. “Me cayó muy mal a primera vista” recuerda ella. “Pensé que era
demasiado bonito para conversar con él”.
Afortunadamente, sus caminos profesionales pronto se cruzaron de nuevo. Paul participaba en el elenco de Picnic, en Broadway, como actor de apoyo. Joanne fue contratada como sustituta par alas dos principales actrices, Janice Rule y Kim Stanley. La obra ganó el premio Pullitzer para William Inge y estuvo en cartelera 14 meses. Joanne y Paul, ambos concentrados enteramente en sus carreras, se hicieron amigos tras bambalinas. Paul, quien había crecido en Cleveland, tenía 27 años, casado y hacía 6 meses que había egresado de la Escuela de Drama de Yale. Joanne, de 22 años, de Thomasville, Georgia, tenía ya dos años establecida en New York. “Todos nos conocíamos bien en esa obra, porque era la primera para casi todos”, explica Joanne.
Con trabajos valiosos en los estrados y en dramas televisivos en vivo, era una magnífica temporada para un joven actor en New York, aún así, no había mucho que hacer en el verano, por lo que como otros, ambos se dirigieron a California. “Por supuesto, todos nos mantuvimos juntos porque era un gran prestigio en aquellos días ser un actor de New York, era una forma de esnobismo que uno mantuviera su estatus neoyorkino”, recuerda Joanne.
Paul se había casado desde los 24 años y era padre de tres pequeños. Joanne estaba demasiado concentrada en su carrera para pensar en el matrimonio y en la familia. “La única persona que estaba interesada en que me casara era mi madre”, dice “Ella estaba preocupada por mi futuro. Creo que nunca pensé seriamente en casarme con nadie; ellos podían pensado en casarse conmigo pero yo no pensaba en casarme con ellos”.
Aunque los columnistas chismosos de entonces instantáneamente escribieron acerca de romances de Joanne –incluyendo uno con el novelista y dramaturgo Gore Vidal y otro con el dramaturgo James Costigan-, ella los negó: “¡Oh cielos, no! Costi y Gore eran mis mejores amigos”.
Por 1957, Paul y su esposa,
quienes se habían quedado en New York con sus hijos, se separaron.
Mientras él y Joanne estaban trabajando juntos en El Largo y Caluroso verano,
los sentimientos de uno por el otro se hicieron más profundos. “Estabamsos
juntos desde que hicimos “El largo y caluroso verano” Así fue” dice ella. Eran
ya una pareja. “Fuimos amigos pro mucho tiempo, y no había telón. Habíamos
superado la etapa de los escenarios. Nos conocíamos demasiado bien. Siempre es
una buena idea ser amigos primero. En estos días todo es relaciones libres y
todo eso, y me parece, que la carreta va antes que el caballo”.
Cuando la pareja estaba junta, usualmente iban al cine, Joanne y Paul podían ver películas todo el día y toda la noche. “No eran citas propiamente, dice Joanne. Estábamos ya fuera los dos o también teníamos muy buenos amigos quienes pasaban con nosotros todo el tiempo. Si teníamos una cita, algunas veces estábamos Paul, Gore y yo o cinco o seis de nuestro grupo.
“El largo y caluroso verano” terminó la temporada en noviembre y para enero ellos planearon casarse. El reloj biológico de Joanne estaba sonando. “Yo tenía 28 a{os y de repente pensé, espera un minuto, tal vez ya es hora”. “Paul no era el tipo de persona a la cual puedes poner de rodillas. Ella riendo lo llama la “no propuesta” de Paul. “Hubiera sido agradable haber tenido alguna cosa romántica que contar a nuestros hijos. Pero Paul no es un romántico tradicional. Tiene sentido del humor acerca de eso. Literalmente él lo decidió en una semana. Tuvimos tiempo para casarnos e ir de luna de miel a Europa por dos semanas antes d que él tuviera que comenzar a actuar en “Un gato sobre el tejado caliente” En el curso de una semana. Paul voló al sur para divorciarse en México. Joanne conversó sobre su inminente matrimonio con Edgar R. Murrow en su programa de televisión. “De persona a persona” y el periodista pidió a la pareja que al casarse permaneciera ene l exquisito Hotel British Connaught, en Londres.
La pareja llegó a las Vegas el 29 de enero de 1958 para una ceremonia civil en el Rancho Vegas. Unos pocos amigos y socios se unieron a ellos. Ni siquiera susfamiliares tuvieron noticias con tiempo suficiente para estar en la boda.
Aunque Paul dio a Joanne un collar dediamanetes pequeños, no tuvo tiempo para escoger los anillos. “¿Con que nos vamos a casar?” preguntó nerviosa Joanne a su pretendiente. “No te preocupes por eso. Yo encontraré algo”, respondió.
Lo que él halló fue una argolla barata de plata.”Era la cosa más extraña que nunca vi en mi vida”, dice ella.
Paul usó un traje negro; Joanne un vestido corto de rayón color marfil y una chaqueta que combinaba, la cual había comprado en Jax, Bervelly Hills, “de poco valor. No era la cosa más románticaque yo haya visto alguna vez” admite ella “Alguien consiguió el salón y otro llevó el pastel. En la boda ante toda la gente, estaba Eydie Gorme, a quien no conocía, pero estaba contratadas para cantar en Las Vegas”.
Después de ver el
espectáculo de Joe E. Lewis, la pareja tomó el vuelo a New York. La noche
siguiente, el padre y la madre de Joanne dieron una fiesta para toda la
familia. Al día siguiente, Joanne y Paul se fueron de luna de miel a Francia,
Suiza e Inglaterra, donde siguieron el consejo de Murrow y permanecieron en el
Connaught.
En Burlington Arcade, en Londres, Paul compró a Joanne un anillo de boda antiguo con varios diamantes pequeños y la inicial “J” sobre la parte interior. Ellos le añadieron una “N”.
La pareja tuvo 3 hijos con el correr de los años y continuaron haciendo películas juntas. En 1968, Paul hizo su debut detrás de las cámaras, dirigiendo a su esposa en “Rachel, Rachel”, por lo cual ella fue nominada para un premio de la academia de las Ciencias y Artes Cinematográficas de Estados Unidos. En su décimo aniversario de bodas,él le dio un anillo de boda sencillo de oro blanco. En el vigésimo quinto, un anillo de diamante amarillo. Ellos no calcularon y se olvidaron de su trigésimo quinto aniversario, aunque Paul prometió dar a Joanne otra pieza de joyería los 40 años de casados.