Citas Ideales                            

Por Lily Flor

Desde hace dos años Lily Ramírez webmistress de la pagina Fanfics & Fanarts, inicio un evento que se ha hecho tradición para todas las Candy Fans. Ese evento se llama Tu cita ideal con tu galán favorito. He de decir que yo he participado cada año con la cita ideal de mi personaje favorito el cual es Anthony, y por suerte he tenido el honor de haber sido la ganadora los dos años. Sin Embargo he escrito otras citas con otros personajes las cuales les dejo a continuación, esperando que sean de su agrado.

¡Feliz día de la Amistad!

Mi cita ideal con Terry

La nieve cae hoy día sin cesar, parece que este invierno se dejo venir mas fuerte que ningún otro. Miro  hacia fuera de mi ventana, y veo como los copos de nieve van adornando las calles, los árboles parecieran estar llenos de bolitas de algodón.

Estoy aquí sentada justo al lado de mi ventana, recordando como apenas solo ayer brillaba el sol en estas mismas calles, hasta parecía que estuviéramos en plena primavera, pero hoy todo parece cubierto de blanco.

Me gusta la nieve… es decir, me gustaba… ahora ya casi no… y creo que la razón es porque la nieve también le gusta a el.

La verdad aun ni siquiera se porque me fije en el. Digo es sumamente guapo, pero de todas formas, me parecía un tipo arrogante, y hasta presumido. Pero he de admitir que caí en sus fascinantes ojos como una misma tonta.

¿Porque las mujeres seremos así?

Bueno, lo conocí en persona en un día como hoy, nevaba y las calles estaban pintadas de blanco. Mis amigas y yo habíamos asistido a una de sus presentaciones en el Wilbur Thearer en Boston, la obra El Fantasma de la Opera era una de las puestas de escenas que siempre quise ver. Y he de decir que Terry Grandchester hizo una magnifica interpretación de el fantasma. Cuando termino la función, mis amigas y yo decidimos ir a tomar algunas copas a un lugar bastante cercano del teatro llamado Wiskey Bar, justo adentro del hotel Plaza, porque las chicas decían que los actores se estarían hospedando allí mismo y tenían la esperanza de poder ver a alguno de los actores de cerca.

Parecía ser que la suerte estaba de nuestro lado, o mas bien del lado de ellas, porque de hecho algunos de los artistas de la obra se encontraban socializando allí, aunque yo hubiera preferido mil veces encontrarme a Jesse Spencer el cual estaba haciendo el papel de Raoul, al que vimos fue al mismo Grandchester. Imponente como el solo, soberbio, y con un aire de elegancia que lo seguía por todos lados.

“La verdad yo no se ni que tanto le miran” les dije a mis amigas, las cuales solo se rieron de mi, mientras suspiraban y susurraban cual quinceañeras, en verdad fue un momento bastante embarazoso! Hasta pensé que de un momento a otro alguien nos iba a venir a sacar del lugar. Y de hecho alguien si se acerco a nosotras, era uno de los meseros (que por cierto no estaba nada mal) cuando lo vimos acercarse pensamos que seguramente si nos venían a echar. Entonces el se acerco y se dirigió justo a mí, y me dijo:

“Señorita, ¿desea beber algo?”

“claro, por favor, tráiganos a todas, un martíni de manzana” le dije

El se marcho, sin decir nada, y mis amigas procedieron a reírse como tontas.

“y eso que aun no han tomado nada” les dije

El mesero volvió con nuestras bebidas, y muy amablemente me dijo:

“solo quería que supiera que esta bebida y las que pidan, usted y sus acompañantes son cortesía del caballero que se encuentra allá (señalo con la mano hacia donde estaba el grupo de actores)

“¿De quien?” le pregunte incrédula

“De el señor Grandchester, que lo disfrute” me dijo, y se marcho.

Yo obviamente me quede anonadada, y deseé que mis amigas no hubieran oído nada, pero estaba equivocada, ellas empezaron a sonreírse y a coquetear como bobas. Yo tome mi bebida entre las manos, me volteé hacia donde se encontraba el, y le agradecí de lejos haciéndole un gesto de salud, el cual el respondió seriamente.

¡Estaba en la luna! En verdad era algo que jamás me había pasado, la verdad estaba algo nerviosa, siempre decía que el no me gustaba para nada, pero ya teniéndolo así tan cerca, en verdad se miraba mucho mas guapo que en la tele, y el me había mandado las bebidas ¡¡¡a mi!!!  La verdad no pude evitar sentirme muy especial aunque creo que si abusamos de la cortesía del caballero, porque mis amigas y yo me he de incluir seguimos pidiendo más bebidas a medida que pasaba la noche.

Ya se había hecho tarde, y la chica que manejaba quería irse ya. Así que ya armada de valor (y de las copas) me atreví a agradecer personalmente a Terry Grandchester. Cuando me pare, sentí que todo me dio vueltas, y aunque sabia que se me notaba la ebria des, proseguí mi camino.

“Gracias por todo” le dije coquetamente

“me alegro que lo disfrutaran” dijo el, completamente sobrio, me sentí enrojecer.

“te llevo a tu casa” ofreció el

“ah, no no, gracias, me lleva mi amiga Silvie, no te preocupes”

“no, no es que me preocupe, en verdad quiero salir de aquí, ven te llevo” me dijo, y con la misma tomo mi brazo y camino conmigo a buscar los abrigos.

Mis amigas me hacían señas a lo lejos, como insinuando que había logrado pescarlo, y sin decirme adiós se marcharon… esto en verdad me puso aun mas nerviosa. Que iba a hacer yo sola con Terry?

“te ha de parecer raro que te invite a salir me imagino” me dijo súbitamente

“yo pensé que solo me llevarías a casa” le respondí extrañada

El me miro, pero solo se sonrió, mientras tanto yo tome mi abrigo, y el sin pensarlo me ayudo a colocarlo bien. Sus modales en verdad eran las de un caballero, eso en verdad me dejo sumamente impactada.

Pero mi sorpresa no se acabo allí. Cuando salimos afuera, no nos espera un carro común, ¡no! Nos esperaba un carruaje acareado por dos hermosos corceles blancos.

“no nos iremos a subir allí, ¿verdad?” le pregunte casi atónita.

“Por supuesto, no te gusta pasear en carruaje” me pregunto. Yo me quede callada y asentí con la cabeza, la verdad, es que yo nunca me había subido en uno. No es que no me llamara la atención, siempre me gusto, y se me hizo muy romántico, pero esta vez iba a subir con prácticamente un desconocido.

El me tomo la mano, mientras me ayudo a subir. Después se subió, pero no soltó mi mano. El cochero arranco sin rumbo fijo, a lo que parecía un tour de los alrededores.

Yo mientras tanto me iba preguntando si es que iríamos hasta mi casa en este mismo carruaje como si estuviéramos en una misma película. Me parecía increíble que eso me estuviera pasando a mí.

De pronto el  carruaje se detuvo y estábamos justo en medio del parque central.

“ven, quiero que caminemos” me dijo.

“¿caminar? ¿Estas hablando en serio? ¡Hay nieve por todos lados!” proteste, pero el no se detuvo y bajo sin decirme nada, solo se dio la vuelta y me ofreció la mano para ayudarme a bajar. En ese momento fue cuando me recordé lo mucho que siempre me disgusto la forma en la lo describían los medios, arrogante y engreído, pero yo no quería ser como todas esas a las que el invitaba a salir y le concedían cualquier cosa. Al fin y al cabo estábamos a unos minutos del subterráneo en donde si bien por la hora ya no podía esperar el tren, al menos podía esperar un taxi. Así que odie no haberme ido con mis amigas para empezar.

“no, deseo caminar en la nieve” le respondí, y no me moví un centímetro.

“¿porque? ¿No quieres llenarte de nieve tus zapatos?” me dijo arrogantemente

“ no… no me molesta para nada llenarme de nieve los zapatos, es simplemente, que esta muy frió afuera, y no me apetece caminar… mira, si no deseas llevarme a mi casa aun, no es ningún problema…” pero el me interrumpió antes que terminara de hablar.

“¿te piensas ir caminando a tu casa? No me digas…”

“claro que no, pienso tomar un taxi, esto de verdad fue una perdida de tiempo” le conteste malhumorada y me baje del coche de un brinco y empecé a caminar tan rápido como me lo permitían mis pies. De hecho no hubiera querido llenarme de nieve, pues no llevaba botas si no zapatillas, y tenia los pies fríos y empapados. Estaba caminando tan aprisa que solo podía escuchar el viento resonar en mis oídos, y no escuche que Terry venia atrás de mi. Cuando me di cuenta ya estaba muy cerca, y el estiro los brazos y me halo para si.

“no seas tonta linda, yo te llevare a casa, espérame” me dijo, pero en ese momento perdí mi equilibrio y me resbale, cayendo en la nieve, y llevándomelo a el conmigo.

Los dos nos quedamos sentados en la blanca y fría nieve que cubría todo el Park. St. Pero pasó todo tan de repente, que no hicimos más que reírnos y reírnos como dos par de locos.

Por fin el se paro, y me tomo entre sus  brazos de inmediato cargándome de regreso al carruaje. Al entrar el cochero nos dio a los dos, una sabana caliente con la cual nos cubrimos enseguida.

“a Donde vamos” le pregunto el cochero

“llévanos a algún lugar donde podamos comprar un chocolate caliente” le respondió el.

El coche avanzo y yo me quede callada. Sabia que el me estaba observando pero yo no levante la mirada.

“sabias que te vi. entre el publico en el teatro” me pregunto el de repente.

“no, la verdad no, ¿como podía darme cuenta?” le pregunte

El rió, su risa tenia algo, era casi siniestra pero encantadora a la vez.

“Pocas veces noto a alguien en particular entre el publico, pero a ti te note fácilmente, aun no se porque” me dijo.

El cochero se estaciono, y Terry se bajo a comprar los dos chocolates en un Donkin Donuts que aun estaba abierto. Debió haber sido 24 horas seguramente.

Luego volvió y me dio el chocolate. Nos lo tomamos allí mismo, sin decirnos nada, no puedo decir que fue un momento romántico, pero el silencio y el latir de nuestros corazones debieron de haberse comunicado esa noche en algún lenguaje secreto.

Porque al terminar el chocolate caliente, sentí como si una ola me recorriera el cuerpo, ahora no se si fue el calor del chocolate o la cercanía de ese chico tan guapo junto a mi. Pero yo sentí su presencia más imponente que nunca.

El tomo mi mano y se acurruco cerca de mi, sus ojos miraban mis labios, y los míos miraban los de el. En ese momento nos acercamos y lentamente, su boca busco la mía y nos enjugamos en un tierno y exquisito beso. Sentí como si el me hubiera pasado una especie de veneno que empezó a circular por todo mi ser, porque en ese momento sentía que no había mas nadie en esta tierra, si no el y yo. Si pudiera un día besar a un ángel, estoy segura que su beso seria el mismo que sentí ese día, porque no han podido mis labios dejar de añorar la extraña sensación que me causo el sabor de sus besos.

 

Después de ese día no volví a verlo más… El me dejo rehusante en la puerta de mi casa sin ninguna promesa, sin ningún después. Pero no lo necesitaba. Esa noche había sido nuestra y lo demás ya no importaba.

Aun lo recuerdo… especialmente en días como hoy, cuando veo a través de mi ventana y veo la nieve caer lentamente, llenándolo todo de un blanco inmaculado, tan blanco como el color de su recuerdo..

Una Cita Casual

Mi Cita Ideal con Archie

Era una hermosa mañana, del mes de mayo cuando lo vi por primera vez.
Su cara era hermosa, y sus ojos brillaban como dos destellos del cielo.
Su risa, sonaba como una bella canción.
Demasiado bello para mi, me dije.
"Quien es el?" le pregunte a Priscila, mi hermana que lo sabia todo.
"Quien?” Me contesto algo irritada...
“El rubio espléndido de aquella mesa” le conteste, mientras le señalaba
la mesa llena de ejecutivos, con un hombre rubio muy prominente.
“Ah.. es Archie Cornwell, leí en una revista que es uno de los empresarios
con el futuro mas brillante. Ah si, y su foto fue publicada en la revista
Improper Bostonian, como uno de los solteros mas codiciados." MMM pensé..
que raro que yo no vi esa revista.
"Estará en la celebración de esta noche" Agrego mi hermana, logrando cambiar
mi triste semblante del día. "Y yo que había pensado no asistir!" dije con
demasiada emoción. "Hay hermanita, no te ilusiones mucho, oí decir que es muy
introvertido, y que solo se dedica a sus negocios. No creo que sea el tipo de
chavo con el que te gustaría tener una relación. En serio.... te lo digo por tu bien..
jejeje..." río ella, de un tono que me dejaba saber que prácticamente podría ir
perdiendo las esperanzas. Pero no, porque fuera un bien para mi no ilusionarme,
si no porque para ella, Archie Cornwell el empresario, el bachelor mas codiciado,
jamás fijaría sus ojos en mi, sin antes fijarse en ella... jejeje
"No te preocupes, Priss... quien dijo, que yo quería tener una relación con el?
Yo solo lo quiero para una noche." le dije, mientras me alejaba con una sonrisota
muy picara.

El evento a celebrarse esa noche, es el de una gala anual que tiene lugar en el
Hyatt Hotel, en la ciudad de Cambridge, realizada para recaudar fondos a favor de
Youth and the Art Scholarship. Una sociedad que da becas a estudiantes de pocos
recursos para estudiar arte, claro. Este seria el segundo año que nuestra
galería de Arte recibe la invitación. Y nosotras claro, encantadas nos estamos
preparando para asistir por segunda vez. Como ninguna de las dos tenemos novio,
nuestro asistente Jairo, ira con nosotras. (Jairo es gay) Jairo dice que lucimos
súper hermosas. Yo llevo un vestido negro, con detalles hechos color plateado en la
falda, mi hermana opto por un strapless rojo.

Al llegar todo parece estar de muy buen ambiente. En seguida me dirijo al bar,
por las bebidas. Ummm el bartender no esta nada, mal. Pero, el no es a quien
vine a conquistar.
"Vendría el soltero mas codiciado de todo Boston" pregunte, en vos alta...

"Por lo visto, si, y tu hermana ya lo encontró" Me dijo Jairo, en un tono algo
sarcástico, pero con pena a la vez. Y en efecto, allí estaba!! y mi hermana, muy
coqueta, le sonreía mientras le decía, quien sabe que cosas.
Sentí un poco de rabia, he de admitirlo. Pero a la vez no me sorprendí, porque
sabia que a ella también le gustaba. Y bueno, que iba a hacer yo. Al menos mi bar-
tender no estaba tan mal. Los vi alejándose hacia la pista de baile. Y con resignación
le pedí al bartender lo usual. "un martini de manzana bien cargado por favor" le dije.
Y con su mas linda sonrisa lo vi hacer el mismo trago al menos 3 veces mas.
De pronto, mi hermana apareció de nuevo. Muy contenta y con una mirada de triunfo, se
acerco a mi y me dijo:
"Lily, por lo visto te estas divirtiendo, que tomas? lo usual? jejeje, que tienes?
Estas enojada conmigo? Por favor... si el tal Archie ni me hizo caso.
Es mas, vine hasta aquí, muy a pesar que del otro lado, estaba yo muy plácidamente
bailando con su hermano, Stear, que por cierto, no esta nada mal, y además tu sabes bien, que
a mi los rubios como que no mucho me gustan; Anda cambia esa cara ya, ponte bonita
así te presento a Archie"
"no gracias" le dije muy descontenta. "Ya no me interesa, además, estoy muy bien aquí"
le dije, haciéndole una señal indirecta hacia el bartender.
"oh por Dios Lily, ese no es tu tipo de hombre y lo sabes, bien. No seas boba.
Además, para que lo sepas, Archie solo se acerco a mi, para preguntarme por ti..."
"De veraz" le dije, ya, con una cara de alivio y de felicidad que no podía conmigo
misma.
"Si tontina, me dijo que no se acerco a ti primero porque ya antes te había tratado
de hablar en la galería y no le hiciste caso"
"Que que?? en la galería? cuando? como? uy que horror, no me digas que llego y yo
ni en cuenta!!"
"Aparentemente si, hermanita, y tu no le paraste bola, llego el miércoles, compro
el cuadro de tu amiga la brasileña Ana Claudia Narcella. Ella misma se lo enseño,
y cuando se dirigió a pagarte por el cuadro, tu apenas lo miraste."
"uy que pena, a de pensar que soy una creída, que horror"
Entonces me pare, y trate de poner mi mejor cara, caminamos juntas hacia el
otro lado del salón, y allí estaba sentado en un banquillo solo, con una copa
en sus manos finas. No nos vio enseguida, pero cuando miro hacia nosotras,
vi como una sonrisa muy franca se pinto en sus labios.
"hola, aquí te traje a mi hermana...." le dijo Priss en un tono cómplice,
el enseguida entendió su mano y apretó la mía, mientras me miraba a los ojos.
"Archie Cornwell, para servirte" me dijo, ay! su voz... su voz de verdad era
tan divina, suave, pero muy varonil a la vez. Sentí su mano tocar la mía, y mi corazón
iba a miles de sístoles y diástoles por minuto. Pensé que casi me desmayo,
cuando Sentí el codazo de mi hermana, y regrese a la tierra en seguida>
"Lily Divas, mucho gusto" le dije.... Mi hermana solo nos miro, y en tono algo
depresivo nos dijo: "uy, los dejo, tortolitos, que se diviertan"
y la vi desaparecer con un joven guapo, de pelo negro, y lentes.
"quieres bailar?" me pregunto Archie, algo nervioso. je je, nervioso... Por mi?
por Dios, de verdad que me complacía sentir que estaba así por mi! Que emoción!
"Claro" le dije, tome su mano, y nos dirigimos a la pista. En ese momento, como en las
películas, empezaron a tocar una canción romántica... ja ja, la suerte estaba de mi
lado por fin! Y mientras escuchábamos a el Rey cantando, Can't help
falling in love, bailábamos lentamente. De momento, el se aparto un poco,
y me pregunto.
"Tu cita, no se enoja si bailas conmigo?"
"mi cita? cual cita? le pregunte extrañada.
"Jairo? no, como crees, el no es mi cita. El solo nos acompaño, es nuestro asistente
en la galería" Le dije, muy convencida.
"entonces viniste sola" me pregunto algo burlón...
"Si” le dije, “vine sola, no tengo ninguna cita"
"Entonces, te gustaría ser mi cita? me dijo, un tanto serio
"Tu cita? oficial y todo?"
"Si, claro, te gustaría?"
Me sonreí, ahora era yo la de la mirada triunfal... en donde andaría mi
hermanita... bueno, ella también era triunfadora de todas formas. Mira que
llevarse al hermanito.
"Claro, Archie Conrwell, me encantaría ser tu cita" le dije, y seguimos bailando hasta el amanecer.
Se podría decir, que hasta casi cerramos el local, pues estábamos tan sumergidos
en la música, y nosotros mismos, que no nos fijamos, cuando ni como, se empezaron a
ir todos los invitados. Como habíamos terminado en ese rincón del salón, no me recuerdo,
lo que si recuerdo es que los labios los tenia hinchados y hasta me ardían, por la
maratón de besos que nos habíamos dado.
"Te llevo a casa, Lily Divas.." me pregunto con unos ojos expectativos... pero dormilones a la vez..
"no, gracias Archie, llamare un taxi.. no te preocupes." Le dije a la fuerza,
porque de verdad deseaba que me llevara con el.
"No, si no fue pregunta, pequeña, fue afirmación; Te llevo a casa" Me dijo, con mucha firmeza
mientras me tomaba de la mano, y me dirigía hacia una limusina enorme, color plateado.
Me sentía, como en los cuentos, bueno, o casi, porque mis tres martinis, empezaron
a hacer su efecto. Me sentía mareada, pero a la vez mas libre, mas suelta, el
alcohol siempre hace ese efecto en mi. Yo no recuerdo haberle dicho a Archie
en donde quedaba mi apartamento. Pero lo escuche claramente decirle al chofer,
"calle Beacon 51" Y en seguida me encontré entre sus brazos...
Yo recosté mi cabeza en su hombro, me sentía tan agotada, no quería que ese
momento se terminara nunca. Por fin llegamos, yo no sabia como decirle adiós,
a esa noche tan maravillosa.
"Te recojo mañana para que tomemos el desayuno juntos?" me pregunto Archie, así
dispersando las dudas que tenia de volverlo a ver otro día.
"Claro, pero será brunch, porque no quiero levantarme antes de las 10" le dije, con mi
mejor sonrisa nocturna.
Archie me cargo para bajarme del auto. Me Sentí tan rara.
"Estarás bien, subirás sola todas esa gradas?" me pregunto con preocupación.
"Si lindo, estaré bien" le dije mientras le alborotaba mas sus cabellos.
"Hasta mañana" le dije mientras subía a prisa las escaleras.
No voltee para mirarlo de nuevo, pero sabia que se quedo allí, hasta que me oyó
abrir la puerta de mi apartamento. Cuando entre, corrí hacia la ventana para
poder verlo una vez mas, pero solo vi al gran carro alejarse de mi cuadra.
Contemplando la calle vacía estaba, cuando oí sonar el teléfono. Sabia muy
bien quien era.
"Hello"
"Cuéntamelo todo querida, te beso? pago tus bebidas verdad? lo veras otra vez?
eres una suertuda, cualquiera en tu lugar se muere de la emoción.."

Era Jairo, como siempre me llamaba para ver como me había ido en mis citas, aunque esta no haya sido planeada. Y como siempre no me dejaba ni hablar. Yo lo escuchaba a lo lejos, cerré mis ojos y toque mis labios, que aun me ardían por el sabor de sus besos....

"que si me beso? claro que me beso... si, si lo veré mañana, vendrá por mi para tomar
brunch... si, seguro algún día salimos en las revistas como la mejor pareja del año, claro que te contare todo.... bueno, tu también ve a dormir, hasta mañana"


Notas:
Espero que les haya gustado esta cita, la cual base en una experiencia personal.
Mi hermana aparece en la historia, pero ella jamás haría eso de querer volarme el chavo.
Si tengo una amiga llamada Ana Claudia que es del Brasil, pero no es pintora.
Calle Beacon, es referente a una zona súper exclusiva del corazón de Boston.
El Apple martini, si es mi bebida favorita. :) se las recomiendo.
La sociedad Youth and the arts, scholarship es ficticia.