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Transilvania: Datos de Interés. (Fuente:
Wikipedia
y Msn Encarta)
Transilvania (rumano: Transilvania o Ardeal, húngaro: Erdély, alemán:
Siebenbürgen, serbia: Transilvanija, turco: Erdel, eslovaco:
Sedmohradsko o Transylvania, polaco: Siedmiogród) es una región
histórica localizada en el centro de Rumania, rodeado por los Cárpatos
que transcurren por el país. La capital de la región, Cluj-Napoca, está
situada en la meseta, mientras que Braşov y Sibiu, unas de las
principales ciudades, están debajo de los Cárpatos.
En la famosa novela de Bram Stoker, Transilvania era el lugar de
procedencia del Conde Drácula

Romania incluyendo Transilvania en amarrillo.
La región, parte de la provincia romana de Dacia, fue
anexada por el Reino de Hungría en 1003. En 1526, tras la derrota
húngara ante los turcos otomanos, se convirtió en un principado
autónomo, bajo la protección del sultán turco.
El rey y príncipe Juan Segismundo de Transilvania aceptó el unitarismo,
y dictó el primer Edicto de Tolerancia religiosa en la historia moderna
de Europa, en 1568, para permitir la libre práctica religiosa en su
país, incluido el catolicismo. En este Edicto, no obstante, la religión
ortodoxa, profesada por las clases más humildes, (en general de origen
rumano), no fue incluida.
Durante el reino del príncipe Gabriel Bethlen (1613–1629), Transilvania
se convirtió en un centro cultural de Centroeuropa. Bethlen, como
príncipe protestante, participó en la guerra de Treinta Años.
Austria, que había reivindicado anteriormente Transilvania, obtuvo la
posesión del principado por el Tratado de Karlowitz de 1699, que puso
fin a la guerra con Turquía.
En 1704 Francisco Rákóczi II fue elegido príncipe de Transilvania y
reinó hasta la derrota de la guerra de independencia húngara en 1711.
En 1765 la región se convirtió en un principado gobernado por Austria y
Hungría. Después de la derrota de las revoluciones rumanas y húngaras
(como parte de la Revolución general europea de 1848) en 1849 se
convirtió en un territorio de la corona austriaca. No obstante, los
austriacos decidieron crear una monarquía dual austro-húngara, y los
gobernantes húngaros intentaron "magiarizar" a los habitantes de
Transilvania a través de sus leyes y decretos discriminatorios. Fue una
práctica común a todos los territorios controlados entonces por los
húngaros.
En diciembre de 1918, después de la victoria de la Triple Entente en la
primera guerra mundial, la Gran Asamblea Nacional de Transilvania votó
la unión con Rumania, hecho que obtuvo reconocimiento internacional el 4
de junio de 1920, tras el Tratado de Trianon.
Hungría mantuvo sus reivindicaciones sobre el territorio (causa de
inestabilidad en la región), y, en 1940, durante la II Guerra Mundial,
la parte "septentrional" de Transilvania, una superficie de 44.030 km²,
con una población de 2.700.000 habitantes, fue devuelta a Hungría por el
Dictado de Viena de las potencias del Eje del 30 de agosto.
Tras la segunda guerra mundial, el territorio cedido por el Eje fue
devuelto a Rumania. Tras la caída del régimen de Ceausescu, Transilvania
se ha convertido en la región más dinámica del país desde el punto de
vista económico, social y político.
Sobre Dracula
Debido a algunas novelas y versiones cinematográficas de
Drácula, mucha gente piensa que Stoker basó su personaje
en una figura histórica:
Vlad Tepes, conocido como Vlad el Empalador,
y en leyendas de vampiros que circulaban en Europa
oriental. Tepes vivió en el siglo XV y fue príncipe de
Valaquia, que formó junto con
Moldavia el reino de
Rumanía. Es un héroe en su tierra, por la
resistencia feroz que opuso al avance de los
otomanos. Sin embargo, fue extremadamente cruel con
sus enemigos, a los que condenaba a la pena capital de
empalamiento. No hay ningún indicio, en cambio, de
que bebiera sangre, como los vampiros, ni jamás se le
asoció de forma alguna con el vampirismo. El nombre
Drácula proviene del rumano Drăculea, que
significa "hijo de Dracul", con el que se conocía a su
padre, quien integraba la Orden del Dragón, fundada por
el Sacro Emperador Romano Segismundo de Luxemburgo. En
la moderna
Rumanía, el castillo y la región en la que vivió
este personaje son hoy en día un importante destino
turístico. Bram Stoker encontró una breve referencia
al Voivoda Drácula en un libro sobre Valaquia y
Moldavia, en el que su autor decía en un pie de página:
"Drácula, en la lengua nativa de Valaquia, significa
demonio". Este nombre sonoro gustó a Stoker, que había
llamado originalmente a su vampiro Conde Vampyr. Decidió
entonces llamarlo Conde Drácula. Sin embargo, Stoker
conocía muy poco sobre la vida del verdadero Vlad (de
hecho en aquella época se sabía muy poco sobre Vlad
Tepes, y aún hoy se desconocen muchos aspectos de su
vida y de su muerte). En realidad, la novela Drácula no
tiene relación alguna con la vida de Vlad Tepes. Tampoco
se sabe nada sobre la personalidad y la visión y
filosofía de Vlad, por lo que haríamos mal en pensar que
el personaje de Stoker está basado en la personalidad de
este personaje histórico. Si bien se dice que Arminius
Vambéry dio amplia información sobre Transilvania y
sobre Vlad Drácula a Stoker, la verdad es que Stoker y
Vambéry se reunieron pocas veces en Londres, y no
necesariamente para hablar de vampiros. Nunca
mantuvieron correspondencia, y no existen pruebas de que
Stoker conociera algo sobre Vlad Tepes.
Para describir los paisajes de
Rumanía Stoker se sirvió de dos obras, una de Emily
Gerard, La tierra más allá de los bosques (1888)
y otra Informe sobre los principados de Valaquia.
Para hallar el verdadero Drácula histórico, debemos
remitirnos a los antecedentes literarios de la novela de
Stoker: En los textos de Polidori, Nadier, Hoffman,
Coleridge, Le Fanu, Gautier y otros, veremos cómo el
personaje del vampiro clásico se va desarrollando poco a
poco hasta convertirse en el que todos conocemos con el
nombre de Drácula.
Se sabe actualmente que Bram Stoker se basó en la
condesa Erzsébet Báthory (1560-1614), gran bebedora de
sangre, y en ésta misma realizaba sus baños creyendo que
le devolvería la juventud. Vivía en Transilvania, para
más inri. Para más información leer el libro: "Locos de
la historia" de Alejandra Vallejo-Nágera el apartado:
"Erzsébet Báthory".

El castillo de Drácula.
Una de las más que posibles grandes referencias sobre
todo lo que rodea a esta novela es el relato anónimo
publicado en
inglés
en
1860,
El extraño misterioso.
Se trata de una obra anónima alemana de fecha
desconocida, traducida posteriormente al inglés y en la
cual se reflejan muchos de los que después han sido
tópicos del mundo vampírico, tanto en literatura como
después en cine
Debido a algunas novelas y versiones cinematográficas de
Drácula, mucha gente piensa que Stoker basó su personaje en una figura
histórica: Vlad Tepes, conocido como Vlad el Empalador, y en leyendas de
vampiros que circulaban en Europa oriental. Tepes vivió en el siglo XV y
fue príncipe de Valaquia, que formó junto con Moldavia el reino de
Rumania. Es un héroe en su tierra, por la resistencia feroz que opuso al
avance de los otomanos. Sin embargo, fue extremadamente cruel con sus
enemigos, a los que condenaba a la pena capital de empalamiento. No hay
ningún indicio, en cambio, de que bebiera sangre, como los vampiros, ni
jamás se le asoció de forma alguna con el vampirismo. El nombre Drácula
proviene del rumano Drăculea, que significa "hijo de Dracul", con el que
se conocía a su padre, quien integraba la Orden del Dragón, fundada por
el Sacro Emperador Romano Segismundo de Luxemburgo. En la moderna
Rumania, el castillo y la región en la que vivió este personaje son hoy
en día un importante destino turístico.

Vlad Tepes
Bram Stoker encontró una breve referencia al Voivoda Drácula en un libro
sobre Valaquia y Moldavia, en el que su autor decía en un pie de página:
"Drácula, en la lengua nativa de Valaquia, significa dragon". Este
nombre sonoro gustó a Stoker, que había llamado originalmente a su
vampiro Conde Vampyr. Decidió entonces llamarlo Conde Drácula. Sin
embargo, Stoker conocía muy poco sobre la vida del verdadero Vlad (de
hecho en aquella época se sabía muy poco sobre Vlad Tepes, y aún hoy se
desconocen muchos aspectos de su vida y de su muerte). En realidad, la
novela Drácula no tiene relación alguna con la vida de Vlad Tepes.
Tampoco se sabe nada sobre la personalidad y la visión y filosofía de
Vlad, por lo que haríamos mal en pensar que el personaje de Stoker está
basado en la personalidad de este personaje histórico. Si bien se dice
que Arminius Vambéry dio amplia información sobre Transilvania y sobre
Vlad Drácula a Stoker, la verdad es que Stoker y Vambéry se reunieron
pocas veces en Londres, y no necesariamente para hablar de vampiros.
Nunca mantuvieron correspondencia, y no existen pruebas de que Stoker
conociera algo sobre Vlad Tepes.
Para describir los paisajes de Rumanía Stoker se sirvió de dos obras,
una de Emily Gerard, La tierra más allá de los bosques (1888) y otra
Informe sobre los principados de Valaquia.
Para hallar el verdadero Drácula histórico, debemos remitirnos a los
antecedentes literarios de la novela de Stoker: En los textos de
Polidori, Nadier, Hoffman, Coleridge, Le Fanu, Gautier y otros, veremos
cómo el personaje del vampiro clásico se va desarrollando poco a poco
hasta convertirse en el que todos conocemos con el nombre de Drácula.
Se sabe actualmente que Bram Stoker se basó en la condesa Erzsébet
Báthory (1560-1614), gran bebedora de sangre, y en ésta misma realizaba
sus baños creyendo que le devolvería la juventud. Vivía en Transilvania,
para más inri. Para más información leer el libro: "Locos de la
historia" de Alejandra Vallejo-Nágera el apartado: "Erzsébet Báthory".
Una de las más que posibles grandes referencias sobre todo lo que rodea
a esta novela es el relato anónimo publicado en inglés en 1860, El
extraño misterioso. Se trata de una obra anónima alemana de fecha
desconocida, traducida posteriormente al inglés y en la cual se reflejan
muchos de los que después han sido tópicos del mundo vampírico, tanto en
literatura como después en cine.
Versiones cinematográficas
[editar]
Existen versiones (más o menos fieles) de Drácula
desde los orígenes del cine. Entre ellas, se pueden
destacar:
- La película
Drácula de Bram Stoker, realizada por el
cineasta estadounidense
Francis Ford Coppola en
1992. En ella, el móvil de Drácula ya no es el
poder, sino una mujer, a diferencia del libro, donde
esto es apenas un cabo suelto; Stoker no explica por
qué el conde se dirige directamente al encuentro de
Mina, su víctima. Sobre este flanco débil de la
historia, Coppola construye un Drácula monstruoso
pero enamorado. Mina es igual a la mujer que el
conde amó y perdió cinco siglos atrás, y la razón de
que haya atravesado "océanos de tiempo" no es otra
que recuperarla. El erotismo, subyacente en la
novela, es sacado a la luz por la versión de Coppola
-
Gary Oldman en el papel de Drácula.
- La más reciente versión cinematográfica de la
historia de Stoker fue Drácula 2001, de
Patrick Lussier.En "Drácula 2001" se plantean
los elementos clásicos del género vampíresco en un
entorno contemporáneo, creando desde el principio
una base de reglas y lógica que consigue respetar
hasta el final. La cinta comienza con una excelente
secuencia, en la que un grupo de ladrones, ayudados
por alta tecnología, penetran en la bóveda secreta
de un tratante de antigüedades en Londres. No saben
que encontrarán, pero suponen que tanta seguridad
garantiza la existencia de algún tesoro del que
piensan apropiarse. Para su desconcierto sólo
encuentran un ataúd, pero creyéndolo repleto de
valores se lo llevan. El anciano propietario del
negocio de antigüedades, junto con su asistente,
siguen a los ladrones hasta los Estados Unidos donde
se revelará que, por supuesto, el ataúd contiene el
cuerpo preservado del mismísmo Drácula, quien pronto
es liberado para que haga de las suyas en el nuevo
mundo. Pero pronto se vuelve evidente que el vampiro
tiene un plan muy definido que arrojará
sorprendentes datos sobre su origen y la relación
que tiene con el anciano y su hija.También se da un
giro espectacular al origen de Drácula que da una
respuesta coherente a muchas de las afirmaciones del
vampirismo clásico.

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